¿Qué onda el bajón después del Mundial? ¿Por qué la Selección argentina no se da por vencida? ¿Cómo se maneja a un grupo de jugadores? Tras el subcampeonato del mundo, en Total Normalidad hablamos con el psicólogo deportivo Enrique «Quique» Borgarelli para adentrarnos en las cabezas de los deportistas y los entrenadores.
«Ser segundo claro que sirve, tenés a uno solo arriba y abajo al resto. Pierre de Coubertin lo instaló al restaurar los Juegos Olímpicos: la cuestión es competir principalmente por uno mismo. El otro no es tu enemigo sino tu adversario, un rival al que tenés que ganarle, no matarlo. Hay que enseñarle a los chicos a perder desde muy chiquitos, porque si aprendés a perder, también aprendés a ganar», dijo en Urbana 93.9.
Además, sobre la diferencia entre la conducción de un grupo y el trato individual, Quique señaló que «el entrenador no habla para el bulto ni es un cura en el púlpito; maneja un grupo pero trata con individualidades. Lo peor que puede hacer un técnico es retar a un jugador frente a sus compañeros, porque eso genera una brecha y una sensación de humillación. Las correcciones se hacen en privado para cuidar al deportista, y los reconocimientos se hacen en público».
Finalmente, acerca de la responsabilidad de los adultos, dirigentes y familias en la formación deportiva, indicó que «los clubes, dirigentes y entrenadores tienen que entender que tratan con personas, no con futbolistas o basquetbolistas en miniatura. El deporte es un articulador fundamental entre la educación y la salud, por eso hay que reeducar a los padres para que no busquen que sus hijos los salven económicamente, sino que los acompañen a formarse como buenas personas».
