El docente y ensayista Luis Ignacio García presenta en Bahía Blanca su libro Fascismo Cosplay: Crónicas del desconcierto en el laboratorio argentino de Caja Negra Editora. Lo hará hoy a las 19 en el 2Museos de Sarmiento 450. Con él hablamos este martes en Total Normalidad.
«El fascismo histórico era un fascismo de la verdad única, era un fascismo del partido único, era un fascismo de la esencia estable de la nación, mientras que los neofascismos, las distintas expresiones neofascistas contemporáneas, son expresiones que medran, que prosperan, que se desarrollan en contextos no de verdad única, sino por el contrario, en contextos de posverdad», explicó sobre la descomposición del discurso público actual.
El autor señaló la necesidad de disputar los códigos de comunicación actuales para romper la parálisis social frente al desconcierto político. «Me parece que la situación de desconcierto no necesariamente lleva a la parálisis, sino que, por el contrario, lleva a una necesaria reconfiguración de nuestro diccionario político, del repertorio de problemas que movilizamos, del tipo de interlocuciones que establecemos», planteó, proponiendo una experimentación radical con los lenguajes contemporáneos.
Finalmente, el ensayista advirtió sobre la brecha discursiva entre la política tradicional y los sectores más jóvenes, instando al campo popular a revisar sus estrategias de representación. «Nosotros somos los que tenemos que de alguna manera darle un giro a los motivos, a los objetivos y a las banderas del campo popular para reconectar con esas generaciones para las cuales el cosplay fue un contexto nativo de circulación de los símbolos, de la palabra, de los deseos», concluyó.
Sobre el autor
(Córdoba, Argentina, 1978) Es docente y ensayista. Doctor en Filosofía, profesor regular en la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del CONICET. Trabaja en las zonas fronterizas entre estética, teoría política y filosofía contemporánea. Ha escrito sobre arte y memoria, sobre duelo y pandemia, y más recientemente sobre discursos de odio y ascenso de las ultraderechas. Ha dirigido diversos proyectos de investigación, y se ha involucrado en distintas iniciativas editoriales y curatoriales. Publicó los libros La hora del diamante. Diario de un duelo (2023), La comunidad en montaje. Imaginación política y postdictadura (2018), entre otros.
Sinopsis
Los fragmentos que componen este libro se escribieron originalmente como posteos en Instagram entre inicios de 2024 y fines de 2025. Partieron del desconcierto generado por el triunfo de Javier Milei en las elecciones presidenciales argentinas. En esta crónica virtual, Luis Ignacio García ensaya un modo de exorcismo: usar las redes sociales explorando sus límites y aprovechando sus contradicciones. Al efectismo de las opiniones virales y el fanatismo oscurantista, opone una puesta en común de la confusión general, un pensamiento con la capacidad de darnos claves de comprensión frente a la aceleración desquiciada de los acontecimientos.
Ese desconcierto no es signo de una anomalía electoral, sino de una mutación profunda de la que el gobierno de Milei es síntoma. Si Chile fue el laboratorio del neoliberalismo en sus orígenes, hoy Argentina lo es de una nueva ultraderecha posdemocrática en expansión internacional. ¿Elon Musk hizo un saludo fascista o no lo hizo? ¿El atentado a Trump fue real o una puesta en escena? En una época que desafía la noción de realidad, estas preguntas se vuelven irrelevantes. A diferencia del fascismo clásico, que era sinónimo de verdad totalizadora, el devenir cosplay del fascismo le permite abandonar la rígida topología moderna, otorgándole una movilidad táctica para entrar y salir de la democracia y destruirla por dentro. El consumo irónico, lo fake, las memecoins, la crisis de representación son expresiones de la descomposición de la lengua y de la verdad que está en el núcleo de esta época.
La transformación en curso exige evitar las trincheras melancólicas y el moralismo conservador. Fascismo cosplay explora las energías convulsivas que las derechas han sabido capitalizar y propone herramientas estratégicas que asuman las ruinas del neoliberalismo como posibilidad y terreno en disputa.

