A través de sus redes sociales, el intendente municipal Federico Susbielles se expresó respecto a la decisión del Gobierno nacional de congelar los subsidios a la tarifa social de transporte público. Allí expresó que «la consecuencia es simple: si en el futuro aumentan los costos y debe actualizarse la tarifa, y la Nación mantiene congelado su aporte, el subsidio quedará calculado sobre los valores actuales, por lo que la diferencia deberá ser absorbida por los municipios o por los usuarios«.
Fabián Lliteras, subsecretario municipal de Movilidad y Transporte, aseguró que «la comunicación es oficial a través de la publicación de un decreto del área de Tansporte nacional. Durante el día de ayer venimos con el equipo de la Subsecretaría para tratar de entender esta conducta, que no difiere a la postura que viene sosteniendo el Gobierno nacional desde que asumió Milei, que tiene que ver con perjudicar el sistema de transporte público en general, pero también especifícamente en el interior del país. Es la misma crueldad que caracteriza muchas otras medidas que toman, afectando a los que más lo necesitan».
La consecuencia es simple: si en el futuro aumentan los costos y debe actualizarse la tarifa, y la Nación mantiene congelado su aporte, el subsidio quedará calculado sobre los valores actuales, por lo que la diferencia deberá ser absorbida por los municipios o por los usuarios.
— Federico Susbielles (@fsusbielles) July 2, 2026
«Es una medida que va a perjudicar al usuario, porque entendemos que los subsidios quedarán congelados con el cuadro tarifario actual, sin importar lo que vaya a salir la tarifa de aquí en adelante» Fabián Lliteras.
Por su parte, el funcionario se refirió a la incertidumbre que genera esta decisión, al plantear que «todavía queda definir si el sistema SUBE va a sostener el descuento a valores de hoy, lo que inevitablemente significará una disminución del subsidio con el correr del tiempo. Es algo que conoceremos pronto, porque en 30 días tenemos un aumento estipulado, por lo que cuando se apoya la tarjeta lo analizaremos. Aún así, directa o indirectamente, es una decisión que perjudicará al sistema en general«.
Finalmente, Lliteras planteó que «es una actitud de castigo al sistema de transporte público que lleva a un 90% de gente que lo necesita y no tiene otra opción, parece que el tema es contra ellos. Más allá de la crueldad, es un ajuste feroz que sostiene este Gobierno desde diciembre del 2023. Y si bien tiene que ver con una postura real de retiro del Estado del sistema de transporte público, no se entiende la razón específica de la medida. Supongo que lo que el Gobierno quiere es que, de manera gradual, el beneficio vaya desapareciendo absorbido por el congelamiento de tarifas».
