Siguiendo la situación de recorte que atraviesa el sistema científico y de investigación por parte del Gobierno nacional, el día de ayer se llevó adelante una «Jornada Nacional de Lucha para enfrentar el ajuste y defender el Sistema Científico Nacional». Profesionales de nuestra ciudad se movilizaron en el hall central de la UNS con pancartas explicando cuál es el reclamo, para luego sostener un semaforazo en la esquina de Av. Alem y Córdoba.
Eugenia Fermento, doctora en Biología e Investigadora del CONICET, afirmó que «participamos de esta jornada nacional; nos pareció muy importante sumarnos a la movilización del polo científico por la crisis que está pasando, sumado a la situación crítica que del CONICET. No están ingresando nuevos investigadores, no se están renovando las becas postdoctorales. Todos estos procesos se están demorando muchísimo y en el mientras tanto se interrumpen no solo las líneas de investigación sino también los salarios. Lo más grave es que estas personas van a quedar desvinculadas a fines de julio; son 379 becarios postdoctorales que van a quedar desvinculados«.
«El Gobierno nacional está desguazando al sistema científico nacional. Todo el mundo entiende la importancia que tiene la ciencia para toda la comunidad, todos lo saben, y por eso nos atacan de esta manera» Eugenia Fermento.
Sumado a esto, la investigadora detalló que «todavía no se tomó a los investigadores que ya ingresaron a carrera, que se presentaron a las convocatorias anteriores en 2022 y 2023 y ya le dieron el ingreso. Son investigadores que siguen esperando empezar a trabajar y poder cobrar sus sueldos. Es gravísimo porque también se suspendieron los ingresos de concursos que quedaron parados. Las personas que concursaron no saben qué pasó, y esos concursos fueron anulados. Son en total unos 400 cargos que se encuentran en esa situación. Son 400 cargos menos en el sistema científico».
Además, Fermento planteó que «incorporamos también el reclamo por la recomposición salarial que necesitamos, porque nuestros salarios son muy bajos y nosotros tenemos familias, tenemos que llegar a fin de mes, tenemos que alimentarnos. Todo aumenta y nuestros salarios no. Además de lo personal, como investigadora nuestro grupo no tiene fondos para llevar adelante los proyectos que tenemos planteados. Yo trabajo en el Instituto de Biología del Cáncer, donde necesitamos muchos reactivos que son carísimos y dolarizados, y no podemos comprar ni siquiera un anticuerpo para poder avanzar con las investigaciones».

