Volvió a caer el nivel de consumo de carne en nuestro país, y se encuentra en el nivel más bajo en más de dos décadas: El consumo per cápita de carne vacuna se ubico en 45,1 kilos anuales, representando una caída del 6,1% interanual, siendo 3 kilos menos por habitante en términos absolutos. ¿A qué se debe y cómo afecta esto a la industria frigorífica?
Luciano Triches, dueño del Frigorífico Triches, afirmó que «son números reales que nos afectan también acá en nuestra ciudad. Hay un notable descenso en el consumo de carne vacuna, con cada vez más gente que se pasa al pollo o al cerdo. A mi modo de verlo, la explicación pasa más que nada por el bolsillo de la gente. Si bien es cierto que puede haber una cuestión cultural que lleve a la gente a comer menos carne, generalmente se pasan a otros tipos de carne más barata. Desde lo cultural, los argentinos le ponemos carne hasta a los fideos, y cuando una familia tiene un poco de plata lo primero que hace es un asado».
«El pollo en todas sus variantes ha tenido un gran desarrollo, porque por motivos económicos la gente se inclina a ese producto que es más economico. Hoy hay mucha diferencia con la carne vacuna» Luciano Triches.
¿Cómo afecta esta caída del consumo en los precios? El carnicero aseguró que «en el último tiempo se dio una baja importante en el valor de la carne en pie, lo que tuvo su impacto en las góndolas. Esta baja se puede explicar por la poca rotación de mercadería en las góndolas. Ante la caída en la demanda, bajan los precios. Tampoco puede atribuirse a una cuestión de exportación, sino que todo se explica por la situación económica. Aún bajando la oferta, el precio no va a subir porque no hay una demanda constante».
