La semana pasada, La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo intervino la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por 180 días. Desde la dirección del gremio calificaron la medida como «un fallo arbitrario y antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización». ¿Por qué se tomó esta decisión y cuál es la situación actual?
Daniel Gomez, secretario General de la UOM Bahía Blanca, expresó que «es una decisión imposible de entender desde lo judicial, porque carece de todo sentido legal. Es una medida antidemocrática que solo sucedió en el 76′ y en el 55′, ambas veces en dictaduras que buscaban quebrar al movimiento obrero. Es la primera vez que se interviene nuestro gremio en democracia. La Justicia se escuda en un supuesto problema en las elecciones de la seccional de Campana, pero desde la Cámara no solo dejaron sin efecto esa elección, sino además la elección nacional. Ayer ya tomó cargo el interventor designado».
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«Lamentablemente desde la semana pasada comenzamos a transitar un período duro y triste para la organización, y para todos trabajadores metalúrgicos del país» Daniel Gomez.
Sobre esto último, el dirigente agregó que «somos 53 seccionales en todo el país, y en todas ellas se llevaron adelante las elecciones sindicales en tiempo y forma en los mismos días, para después ir a un colegio electoral que elige a las autoridades nacionales. Esto se cumplió, luego de lo cual fuimos notificados que se frenaba la elección y se decide la intervencion del sindicato y de la obra social. Es una tristeza que recibimos con mucha sorpresa, algo que nos preocupa muchísimo no solo por la vida institucional de la organización, sino también por la pensión y la obra social de los trabajadores».
Más allá de la justificación judicial de la intervención, Gomez declaró que «no es una medida caprichosa; somos el gremio industrial más grande del país en un contexto de industria muy golpeada, con más de 25.000 puestos de trabajo perdidos en los últimos años y salario a la baja. En ese contexto, el sector siderúrgico hace dos años no quiere arreglar el salario. Esto es sin dudas una forma de disciplinamiento al que alza la voz, al que se opone a esto».
