El día de ayer se llevó adelante una reunión en la ciudad de La Plata entre el gobernador Axel Kicillof y distintos jefes comunales de la Provincia de Buenos Aires, en el marco de la adhesión a la Marcha Federal de Salud. Allí se expuso la compleja situación que atraviesa el sistema sanitario en su conjunto, y las consecuencias del desfinanciamiento del Gobierno nacional. En ese sentido, el gobernador aseguró que «el ajuste, la interrupción en la entrega de medicamentos y la eliminación de programas generaron un aumento sin precedentes en la mortalidad infantil, la mortalidad materna y las internaciones por causas evitables».
Ariel Sucurro, intendente de Salliqueló, afirmó que «ya hace meses venimos denunciando esta situación crítica que atravesamos todos los municipios, y todo es producto del programa económico del Gobierno nacional. Dicen que no hay plata, pero la realidad es que el dinero que antes estaba destinado a la salud ahora está destinado al sistema financiero, para que las empresas amigas del Gobierno acumulen riqueza sin invertir, sin crear una fábrica ni un puesto de trabajo. Todo esto sucede mientras el pueblo se enferma y se muere, porque hay que decirlo así de frente. Y lo que proponen desde el Gobierno es que la gente se arregle como pueda. Estamos todos los intendentes muy angustiados, intentando explicarle a nuestras comunidades quién es el responsable de esta atrocidad».
Atravesamos una verdadera catástrofe sanitaria en la que miles de familias sufren el abandono explícito del Gobierno nacional.
Producto de la crisis económica y la desregulación de la medicina prepaga más de 742 mil personas perdieron su cobertura de obra social. En muy poco… pic.twitter.com/yfIbDVVyG0
— Axel Kicillof (@Kicillofok) May 19, 2026
En cuanto a la reducción de programas específicos, el jefe comunal detalló que «desde que asumió el Gobierno de Milei se redujo la ejecución del presupuesto nacional en un 40%. Es una quita de $63.000 millones, donde se incluyen programas de vacunación, el Plan Remediar, medicamentos oncológicos, atención de la salud sexual y de enfermedades transmisibles, etc. A raíz de no tener las vacunas y los medicamentos, obviamente la gente se enferma, y ya a esta altura del año tenemos el 90% de nuestras camas ocupadas, con un 35% de aumento en las internaciones totales, y aumentos del 60% en influenza, un 40% la diabetes, un 37% las enfermedades cardíacas y un 36% las enfermedades causadas por hipertensión. Es algo gravísimo que no tiene precedentes en la historia«.
En ese mismo sentido, Sucurro agregó que «hubo una reducción del presupuesto destinado a programas de salud sexual perinatal y reproductiva de las madres al momento del parto; se bajó un 20% destinado a la distribución de leche y medicamentos para bebés prematuros, debilitaron el programa de cardiopatías congénitas y redujeron un 70% la distribución de anticonceptivos, y han aumentado un 71% en los casos de sífilis. Aumentó un 6,25% la mortalidad infantil y un 37% la mortalidad materna. En todo este contexto han aumentado un 77% las consultas por problemas de salud mental en jóvenes, y un 154% la atención ambulatoria».
