En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado, en Total Normalidad hablamos con la obstetra y ginecóloga Carla Torrisi Marconi, creadora del Instagram @ginecofeminista.
La profesional analizó la aplicación de la Ley Nacional 25.929 de Parto Humanizado. «Tuvieron que ponerle ese nombre porque se venían vulnerando demasiados derechos. Hay algo que trata de englobar, además de los derechos de la persona gestante, los de la familia y del recién nacido», dijo la médica.
La especialista remarcó la importancia del trato digno debido a la fragilidad del momento del nacimiento. «La persona que gesta está muy vulnerable; son marcas que pueden quedar para muchos, muchos, muchos años», explicó sobre el impacto psicológico de la atención recibida.
Respecto a las dinámicas hospitalarias, describió las tensiones de poder dentro de los quirófanos. «Entre los obstetras y los anestesiólogos no nos quieren mucho porque los despertamos a cualquier hora, no hay un horario para la obstetricia», detalló sobre la organización del trabajo médico.
«El nacimiento es parte de algo fisiológico, nosotros estamos ahí por si algo se desvía de esa fisiología»
Sobre las intervenciones clínicas, Torrisi Marconi diferenció las prácticas actuales de las rutinas de décadas pasadas. «Hoy la episiotomía no se hace de rutina, se avisa y son contadas las excepciones en las cuales se decide hacer ese corte deliberado», puntualizó sobre el fin de las intervenciones sistemáticas.
La profesional definió el rol del equipo de salud como un acompañamiento de los procesos biológicos naturales. «Tratamos de entender que el nacimiento es parte de algo fisiológico, nosotros estamos ahí por si algo se desvía de esa fisiología», afirmó respecto al cambio de paradigma médico.
En relación a la autonomía de la paciente, la ginecóloga confirmó que la legislación permite decidir el método de finalización del embarazo. «La cesárea electiva está contemplada en la ley, la mujer puede elegir la vía de finalización y el equipo de salud debe asesorar», aclaró sobre el sistema público y privado.
Finalmente, se refirió a la responsabilidad que implica su especialidad y la disponibilidad permanente. «Cuando estoy con pacientes de término, duermo con el celular abajo de la almohada, es una guardia 24/7», concluyó.
