Desde la Asociación Civil Pequeño Cottolengo lanzaron una campaña de donaciones para sostener la actividad, acompañando a más de 50 mujeres con discapacidades severas en nuestra ciudad. Esto sucede en el marco de los recortes en el área de discapacidad por parte del Gobierno de Javier Milei: Desde diciembre no reciben ningún fondo por parte de Nación.
La Hermana María Eugenia Villalba es la Presidente de la Asociación Civil Pequeño Cottolengo, y explicó que «desde diciembre que no estamos recibiendo lo que le corresponde a las chicas que viven en el hogar, por ser parte de la obra social ‘Incluir Salud’ que es de Nación, además del atraso de IOMA a nivel provincial. Acá somos 55 mujeres, de las cuales 35 tienen Incluir Salud y 12 tienen IOMA. Si bien hemos podido aguantar en los últimos meses, esto ya se ha convertido en un problema porque se nos agotó lo poco que habíamos podido ahorrar».
«La deuda que el Gobierno nacional tiene con la discapacidad y con nuestro hogar es millonaria, pero no perdemos las esperanzas ni nos resignamos a cerrar las puertas» María Eugenia Villalba.
La responsable del Cottolengo planteó que «la posibilidad de no poder sostener la atención es una sombra que aparece como un fantasma. A todos los que se acercaron les decimos que no queremos pensarlo de manera drástica, porque siempre apostamos por la esperanza. La campaña en estos días ha venido a darnos la esperanza de que podemos subsistir mes a mes, y por ello es tan importante hacer visible esta situación. No pretendemos que la gente nos ayude a pagar sueldos, cargas sociales o medicación, y lo que piden las personas con discapacidad no es caridad, sino un derecho. Apostamos a que, mientras tanto, esta situación se destrabe y el colapso tenga resolución».
Por último, Villalba afirmó que «hemos tenido que resignar el mantenimiento del edificio, el cuidado del hogar, de sus paredes. Hoy estamos focalizadas únicamente a atender las necesidades de las chicas. Queremos compartir con la comunidad de Bahía Blanca la dificultad que estamos atravesando, y que se sumen a la voz de aquellas personas que no se pueden hacer escuchar. La mayor ayuda que podemos recibir es que se pueden sumar en la campaña, que se difunda para ir rescatando esta situación económica. También recibimos a cualquiera que quiera acercarse con pañales, elementos de higiene personal y limpieza, alimentos no perecederos, etc. a Haití 1930«.


