El abogado y consultor Fabio Quetglas, socio fundador de Enclave Sociedad & Territorio, nos contó más detalles del Índice de Ciudades Argentinas que elaboraron en su consultora y que resultó con Bahía Blanca liderando el ranking, con 68 puntos sobre 100.
Nuestra ciudad «obtiene el puntaje máximo en seguridad —una de las tasas de homicidios más bajas del país — y en cohesión social, con acceso universal al agua potable y niveles muy bajos de informalidad urbana. Su red vial con múltiples rutas nacionales y provinciales le da una conectividad física sobresaliente», destacó el informe.
«El diseño del Índice puede ser bueno, puede ser malo, puede ser regular, puede ser mejorable, es un intento de poner en consideración la calidad de vida en la Argentina, que es un debate que yo creo que es politizable, que tiene que entrar en la cultura», dijo el exdiputado en el programa Total Normalidad.
Quetglas señaló que el resultado fue inesperado para su equipo. Durante la carga de datos se detectó un error en las estadísticas de seguridad de Mendoza que, al corregirse, posicionó a Bahía Blanca en el primer puesto. «A Mendoza le dio muy mal en seguridad, perdió dos puntos y quedó tercera, y ahí nos quedó que Bahía Blanca estaba adelante», indicó el consultor.
El índice utiliza la media nacional como parámetro de evaluación para las 43 ciudades analizadas. Las localidades reciben puntaje según su desempeño comparativo en 26 ítems técnicos. «Nosotros premiamos a los que tienen un comportamiento por encima de la media nacional y castigamos a los que tienen un comportamiento por debajo», explicó.
Bahía Blanca obtuvo resultados positivos en sus fortalezas y se mantuvo en el promedio en sus debilidades. «Gana de local y empata de visitante», graficó.
«Premiamos a los que tienen un comportamiento por encima de la media nacional y castigamos a los que tienen un comportamiento por debajo»
El consultor comparó el caso local con Neuquén para explicar la complejidad del indicador. Mientras Neuquén lidera el desarrollo económico por el impacto de Vaca Muerta, su infraestructura social presenta deficiencias. «En el subrubro económico la ciudad ganadora es Neuquén, pero le da muy mal en la infraestructura social y por eso queda número 12», analizó Quetglas sobre el balance de variables.
La metodología busca transformar percepciones individuales en datos técnicos medibles. El estudio contempla variables como el costo del alquiler, la conectividad aérea y la oferta educativa para definir la calidad de vida. «Es mejor tener buena conectividad aérea a no tenerla, o es mejor que el alquiler promedio te salga más barato. Esos son elementos objetivables«, sostuvo el abogado sobre la construcción del informe.
El rubro de cohesión social fue determinante para el liderazgo de Bahía Blanca en el ranking. Este eje combina la infraestructura de servicios básicos con la realidad habitacional del distrito. «Le pusimos cohesión social a la combinación de dos resultados: conexión a agua potable y personas que viven en barrios populares», detalló Quetglas respecto a la medición de la informalidad urbana.
Ante los reclamos sobre el estado de las rutas, el especialista aclaró que el índice mide la disposición geográfica y no el mantenimiento vial. «Podemos verificar que tiene una accesibilidad de altísima calidad potencial. No podemos verificar si están detonadas o no, eso requiere una auditoría», puntualizó. El objetivo es fomentar el debate sobre el planeamiento territorial y la infraestructura.
El índice pretende ser un insumo para la gestión pública y el fortalecimiento de la identidad ciudadana. Quetglas remarcó la importancia del vínculo entre los habitantes y su entorno urbano. «La relación del hombre con la espacialidad tiene mucho de emocional. Contribuir a conversar sobre la ciudad que amamos es parte de un aporte que me pone bien», finalizó.


