La cantidad de nacimientos en Bahía Blanca cayó un 55% en los últimos cinco años. Según los datos de 2025, se registraron 1353 nacimientos, una cifra mucho menor a los niveles de 2020.
Este fenómeno forma parte de una tendencia que se repite en todo el mundo. La baja constante de la natalidad genera preocupación por su impacto a futuro, especialmente en la organización de las escuelas y la estructura de la población local.
Sergio Mendoza, reconocido obstetra con 39 años de experiencia, dijo hoy en el programa Total Normalidad que «las parejas priorizan otras cosas, tener hijos está pospuesto para otra etapa de la vida».
Mendoza explicó que este descenso no es una novedad absoluta, sino un proceso que se consolidó en la última década. «La natalidad viene en baja desde 2014, fue bajando gradualmente y se hizo muy notorio en los últimos años», señaló el especialista, advirtiendo que, según los estudios demográficos, es una tendencia que llegó para quedarse al menos por un tiempo.
Para el médico, el cambio no se debe exclusivamente a la pandemia, sino a una transformación en el proyecto de vida de las personas. «Cambió un poco esto de ‘qué busco y qué quiero para mi vida’. Las parejas hoy priorizan otras cosas antes que tener un hijo», afirmó, destacando que hoy la maternidad ya no es un mandato social inmediato.
El profesional observó una diferencia marcada entre el ámbito público y el privado. Mientras que en el sector público la búsqueda suele ser cerca de los 20 años, en el privado ocurre después de los 35. «Hoy estamos en una etapa donde la gente de 30 o 35 años está viendo si va al médico de fertilidad para preservar óvulos para cuando decida», comentó el ginecólogo.
Mendoza destacó también el nuevo rol de la mujer, mucho más activo e informado que en décadas anteriores. «A mí me gusta que la mujer se informe y podamos interactuar, es una relación mucho más cercana y no una cosa tan asimétrica donde el médico solo indica», expresó sobre la dinámica en el consultorio.
«La gente de 30 o 35 años está viendo si va al médico de fertilidad para preservar óvulos para cuando decida»
Sin embargo, el obstetra mostró cautela respecto a cómo se informan las pacientes, alertando sobre el contenido en redes sociales. «Todo el mundo explica en redes, pero hay que buscar cosas que tengan evidencia científica. Incluso para usar la inteligencia artificial hay que saber qué pedir y cómo buscar», advirtió.
Otro cambio cultural que resaltó es la participación de los padres. Mendoza describió que ahora los hombres están mucho más presentes en el acompañamiento y el sostén emocional. «No es el mero acompañante que se sienta al lado, sino que está muy pendiente, la sostiene y van los dos a la preparación para el nacimiento», valoró.
En cuanto a las familias monoparentales por elección, el médico reconoció que es una realidad creciente, aunque difícil de sostener sin una red de apoyo. «No es tan fácil por la vida diaria; tenés que tener un soporte económico y alguien que te dé una mano cuando el chico se enferma o no hay clases», analizó.
Al reflexionar sobre el impacto social de esta baja de nacimientos, Mendoza planteó un interrogante sobre el envejecimiento poblacional. «Me da a pensar qué pasará en el futuro. Como esos pueblos de España que buscan gente para poblar… ¿quién nos va a cuidar cuando seamos más grandes?», se preguntó.
Finalmente, el profesional, que tiene cinco hijos, defendió la posibilidad de disfrutar la crianza desde un lugar de mayor tranquilidad. «Hoy creo que lo podemos disfrutar más porque no corremos tanto, estamos más tranquilos y podemos disfrutar más del acompañamiento», concluyó respecto a la paternidad en los tiempos actuales.


