Según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, el 56,4% de los hogares argentinos tomó deuda en los últimos seis meses. En el programa Total Normalidad charlamos con su director, Claudio Montiel, quien habló de la gravedad de que el crédito esté reemplazando al salario porque no se llega a fin de mes.
«Obviamente que una familia siempre se la va a rebuscar para poder sobrevivir y darle de comer a sus hijos, pero cuando vos entrás en estos procesos…, yo creo que sabés cómo entrás pero es muy difícil saber cómo salís sin que se rompa toda la economía», dijo.
Montiel detalló que Zentrix analiza la percepción de la realidad económica basada en la experiencia de los ciudadanos. Respecto al escenario actual, el especialista señaló que el aumento de precios por encima de los salarios fuerza a los hogares al sobreendeudamiento. Según sus registros, el crecimiento del consumo informado por el Poder Ejecutivo corresponde al gasto en servicios y no a rubros de la canasta básica.
Sobre la composición del gasto, el consultor diferenció el consumo agregado del consumo en supermercados. “Cuando uno mira el desagregado del PBI ve que el consumo creció, pero tiene incorporado el gasto en servicios. Cuando se analiza qué pasó con los alimentos, textiles y calzados, hay una caída”, afirmó en Urbana 93.9. Esta situación configura un escenario de estanflación en la economía nacional.
El estudio arrojó datos sobre la capacidad de cobertura de los gastos mensuales en los hogares. “Nueve de cada diez personas dicen que el salario no le gana a la inflación. El 60% de la gente no llega al día 20 del mes”, explicó Montiel. Esta imposibilidad de cubrir el mes completo genera un recurso sistemático al financiamiento para la subsistencia.
El informe subraya que el crédito se incorporó a la estructura de recursos de las familias de manera permanente. “La deuda pasó a ser parte del ingreso. Se naturalizó el hecho de pedir deuda para poder llegar a fin de mes”, sostuvo el director de Zentrix. El especialista advirtió que este fenómeno produce una acumulación de intereses que compromete los ingresos futuros.
En el sistema financiero, los índices de morosidad reflejan el impacto de esta tendencia en los bancos y plataformas digitales. Montiel indicó que las tasas de falta de pago en el Banco Central registraron un incremento del 3% al 20%. “Los bancos ya no están prestando plata y las billeteras virtuales están cobrando hasta el 180% efectivo anual”, describió sobre el costo del financiamiento para los sectores privados.
La percepción de pertenencia social también registró modificaciones en el último semestre. Un 53% de los encuestados se identifica como integrante de la clase baja como consecuencia del impacto en sus condiciones de vida. Montiel atribuyó esto a un desfasaje en las mediciones oficiales: “INDEC mide una canasta de 2004 que incluye diskettes o videograbadoras y no cuenta el gasto en alquiler”.
El peso de la vivienda es un factor determinante en la economía de los hogares. Según el consultor, el pago de alquileres representa entre el 30% y el 40% de los ingresos mensuales en los centros urbanos. Esta carga financiera profundiza la pérdida de estatus en sectores que históricamente se identificaron con la clase media argentina.
Finalmente, el director de Zentrix analizó el impacto político de la situación económica en la aprobación de la gestión. “La gente termina votando siempre con el bolsillo. Si no se resuelve el ingreso diario de las familias, el Gobierno entrará en la crisis de los tres años que sufrieron las gestiones anteriores”, concluyó. El analista planteó que la recuperación del salario real es la principal incógnita del sistema.


