Frases de cartas enviadas entre excombatientes de Malvinas y sus familias, como así también postales creadas sobre los textos, fueron presentadas en la Vigilia del 2 de abril por extensionistas de la Universidad Nacional del Sur (UNS). La historiadora Sandra Rosetti, del Departamento de Humanidades, habló esta tarde sobre el proyecto con el programa Total Normalidad.
Rosetti definió el valor simbólico de estos documentos para el acervo histórico y emocional de la comunidad. «Son tesoros para los familiares y para los propios veteranos», aseguró la historiadora, señalando que el material permite reconstruir el conflicto desde una perspectiva íntima y personal que suele quedar fuera de los relatos oficiales.
El equipo de trabajo, denominado Proyecto Malvinas, está integrado por un grupo interdisciplinario que incluye profesionales de la historia, la literatura, el arte y la arquitectura. Según explicó Rosetti a Urbana 93.9, la iniciativa busca proyectar investigaciones realizadas durante más de 15 años sobre la historia y las memorias locales del conflicto bélico.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la etapa de la posguerra, que la historiadora describió como el periodo más extenso del conflicto. «Los veteranos dicen que están viviendo una segunda guerra hace 40 años, que es la de la posguerra; luchar para lograr el reconocimiento y volver a malvinizar después de que la sociedad les diera la espalda», manifestó la docente.
La dimensión pedagógica es fundamental para el equipo, que considera a las instituciones educativas como ámbitos clave para la generación de saberes. Al respecto, Rosetti señaló que «la escuela es un espacio privilegiado para la reflexión y para construir conocimiento desde lo que podemos aportar los docentes y lo que aportan los chicos también».
La metodología de investigación se basa principalmente en la historia oral, aprovechando el contacto directo con los protagonistas. «Tenemos el privilegio de poder entrevistar y escuchar a los protagonistas de esta historia reciente», destacó la profesional, diferenciando este trabajo de los estudios sobre periodos históricos más lejanos.
El archivo de cartas que posee el proyecto se nutrió de donaciones espontáneas durante las entrevistas con veteranos y sus familiares. La historiadora explicó que la carta es un documento histórico particular que permite «transportarse a ese momento concreto que está viviendo quien escribe», actuando como un vínculo emocional entre el pasado y el presente.
«Tenemos el privilegio de poder entrevistar y escuchar a los protagonistas de esta historia reciente»
La muestra presentada en la vigilia no consistió en lecturas tradicionales, sino en una instalación artística que incluyó «arte correo» y postales intervenidas. La propuesta buscó reflexionar sobre el concepto de la espera, comparando la incertidumbre de la comunicación postal de 1982 con las vivencias actuales de la sociedad.
Sobre el contexto histórico, Rosetti recordó que el intercambio de correspondencia se produjo bajo una dictadura militar, lo que generaba temores y censura. «Muchos se cuidaban de lo que escribían; hay mucha diversidad, desde quienes recibían colecciones completas hasta quienes recibieron solo dos cartas de diez que les enviaron sus madres», detalló.
La historiadora hizo hincapié en el carácter afectivo de los documentos analizados por el equipo de la UNS. «Le pusimos el título de ‘cartas de amor’ porque realmente lo son; hay amor en todas, tanto en las que van para Malvinas como en las que vienen al continente, con un toque de afecto, ternura e ingenuidad», describió.
En los textos analizados se trasluce un esfuerzo constante del soldado por proteger emocionalmente a su círculo íntimo. «Se nota mucho el cuidado de no transmitirle a la familia lo que está pasando para que no sufra; de decirles que está todo bien, que no hace frío o que comen bien, cuando luego supimos que no era cierto», explicó Rosetti.
Actualmente, el equipo participa de un proyecto nacional llamado Voces de Malvinas, funcionando como el nodo local para el Archivo General de la Nación. Esta tarea implica registrar entrevistas semanales a veteranos bahienses, respetando incluso los silencios de aquellos que prefieren no profundizar en experiencias traumáticas.
Rosetti enfatizó que el objetivo de rescatar estas historias es humanizar los procesos bélicos para evitar su naturalización. «Si no, nos quedamos con los lugares comunes del héroe o el monumento; pero los protagonistas son seres humanos a los que les pasan las mismas cosas que a cualquiera», reflexionó la historiadora durante la entrevista.
Finalmente, la docente instó a construir una cultura orientada a la resolución pacífica de conflictos desde el ámbito científico y educativo. «Tenemos que pensar una ciencia para la paz y no solo una ciencia para la guerra; humanizar la historia nos lleva a reflexionar sobre qué podemos hacer para cambiar el mundo desde el lugar chiquito donde estamos», concluyó.


