El día de mañana, jueves 2 de abril, se cumplen 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, por lo que se recuerda el Día del Veterano y de los Caídos en la guerra. En ese sentido, en la ciudad se preparan distintas actividades a modo de homenaje, para promover la memoria en la comunidad. Entre ellas se destaca la vigilia que se llevará hoy a la noche en el monumento a Malvinas, en La Falda y Cuyo.
Lilian Gómez, presidenta de la asociación civil Enfermeras Hospital Naval Puerto Belgrano 1982 por Malvinas, aseguró que «abril es un mes importante para las enfermeras, donde siempre comenzamos a dar charlas de concientización y para recordar a nuestros veteranos. Nosotras guardamos silencio durante 35 años, hasta que una colega nos contactó y ahí comenzó nuestra asociación, la cual hoy cuenta con personería jurídica. Allí empezamos a malvinizar en nuestras distintas provincias, porque una vez jubiladas fuimos volviendo cada una a nuestro lugar. Éramos 180 enfermeras civiles en el Hospital Naval, y hoy estamos en todo el país».
«El Hospital Naval Puerto Belgrano era el más grande de Sudamérica con sus características. En la guerra fueron 76 días de intenso trabajo donde recibimos 837 heridos» Lilian Gómez.
Sobre ello, agregó que «durante la guerra, en el hospital se recibieron 837 heridos, se preparó un servicio especial y de excelencia para los náufragos, heridos y quemados por el hundimiento del General Belgrano, se recibieron todas las patologías que se puedan imaginar y se trató a todos por igual. La atención fue profesional y humana al 100%. La mayoría de soldados eran del norte, no sabían leer ni escribir. Les escribimos cartas a través del correo a sus familias, llamábamos por teléfono a sus provincias y comisarias para que avisen a las familias que estaban vivo. Y esas llamadas y cartas las pagábamos nosotros. Fueron 76 días trabajando al 100%«.
Por último, Gomez se refirió a la distinción que recibieron del distrito vecino de Coronel Rosales este marzo, y destacó que «estamos muy agradecidas al Municipio de Rosales, que nos apoya ampliamente como su intendente. No solo se nos reconoció sino que también se nos otorgó una oficina en la clínica, por lo que ahora podemos tener nuestro espacio físico propio, nuestra historia, un lugar para nuestros libros y recordatorios. Ya publicamos cuatro libros con hechos personales en relación a la guerra, y ahora vamos a contar con nuestro espacio en esa oficina».
