Marcelo Honore es ingeniero agrónomo y responsable de Epu Antu, una finca de Puan dedicada a la producción de aceite de oliva. En una entrevista con el programa Total Normalidad, explicó que su proyecto comenzó a idearse en el año 2000, con una plantación iniciada en 2007 y una primera cosecha comercial alcanzada en 2015.
«Ahora se llama agricultura leñosa a todas aquellas producciones que llevan muchísimos años. El olivo es eterno, dura mil años, pero es extremadamente lento para empezar a producir», detalló Honore en el aire de Urbana 93.9. El productor señaló que cualquier modificación en el sabor del aceite requiere un proceso de al menos 15 años.
La olivicultura de la provincia de Buenos Aires se concentra en un 90% en la zona de Coronel Dorrego y los alrededores de Bahía Blanca, contó Honore. Algunos de estos establecimientos, como el propio Epu Antu, son incluidos en la Ruta del Olivo, un circuito productivo impulsado por el Ministerio de Desarrollo Agrario provincial.
«¿Qué tenemos nosotros? Los mejores aceites del país. ¿Por qué? Por una cuestión climática, que son las noches frescas de verano, nos permiten cargar más calidad desde las aceitunas», afirmó. Según explicó el agrónomo, el contenido de ácido oleico local supera el 70%, mientras que en el norte del país «les cuesta llegar al 60%».
Respecto al reconocimiento del sector, Honore mencionó que cuentan con premios obtenidos en Israel. «Para que te den un premio en Israel son buenos. Lo dicen los laboratorios y los jueces en los concursos internacionales, no lo decimos nosotros de agrandados», comentó.
El sector trabaja de manera coordinada a través de la Cámara Azul Oliva y se han relacionado con la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Provincial del Sudoeste y la Universidad de Mar del Plata. El objetivo de este trabajo conjunto es potenciar la producción local «no solamente a nivel nacional, sino también a nivel internacional».
Sobre los precios en góndola, el productor estimó que una botella de medio litro debe rondar los 17.000 a 20.000 pesos. «Por debajo de ese monto, perdés plata seguro. Puede haber una jugada comercial de alguien que tiene aceite por vencer y sale a reventarlo al mercado a mitad de precio», mencionó.
Honore brindó recomendaciones para los consumidores al momento de la compra: «Lo primero que hay que leer es que diga aceite de oliva virgen extra. Tiene que tener las cuatro palabras, o A.O.V.E. que es la inicial de cada una». Indicó que si falta alguna de esas palabras se trata de otro nivel de calidad, aceites que «ni siquiera participan en concursos».
Finalmente, el ingeniero agrónomo destacó la importancia de revisar el origen del producto en la etiqueta. «Si dice que es de Provincia de Buenos Aires o de Coronel Dorrego, yo se los recomiendo», concluyó.


