En el marco del 8M, la economista Valentina Viego analizó el impacto de la reforma laboral del gobierno de Javier Milei en la desigualdad de género. «Esa brecha histórica que lleva años en Argentina pretende consolidarse con la nueva ley», dijo este viernes en comunicación con Urbana 93.9.
«Las mujeres actualmente trabajan menos horas que los hombres. Eso se explica no por una elección o por voluntad propia, sino por tareas de cuidado sobre niños, niñas y también sobre adultos mayores. Siempre recaen sobre las mujeres. Esa brecha hace que, en promedio, trabajen menos horas que los hombres y, por lo tanto, ganen menos», explicó en el programa Total Normalidad.
«Y hay otra brecha adicional que es la que surge de trabajar las mismas horas pero ganar menos —agregó Viego—. ¿Por qué? Bueno, por el techo de cristal, por estar ejerciendo tareas o puestos que están muy abajo en la jerarquía laboral. Ese porcentaje es un poco menor pero también está presente y no hay que despreciarlo».
«Esa brecha histórica que lleva años en Argentina pretende consolidarse con la nueva ley 27.802. No voy a repasar todos los puntos de esta ley, tiene muchísimos artículos, pero me voy a centrar en los que afectan con particular gravedad a las mujeres. Uno es el de la duración de la jornada», comentó la doctora en Economía.
«Nosotros teníamos una duración, en la mayor parte de los trabajos, de 8 horas diarias. Esta nueva ley extiende esa posibilidad a 12 horas. Dice que tiene que tener el acuerdo entre la trabajadora o el trabajador y el empleador, pero nosotros sabemos que ese ‘acuerdo’ es en realidad ficticio porque hay una desigualdad intrínseca en la relación laboral. Si la trabajadora se rehúsa a estar trabajando 12 horas está el peligro sobrevolando de que sea despedida», dijo.
En cuanto al banco de horas y la flexibilidad horaria, explicó: «Si se trabaja horas extras en vez de pagarse un adicional se puede compensar otro día de la semana. Se compensa sin ese pago adicional, es compensado con darle un franco al trabajador o a la trabajadora otro día de la semana».
«Particularmente las mujeres ya no van a poder planificar cuántas horas van a trabajar por día, porque el empleador le puede decir que se quede más horas, se las va a supuestamente compensar con más francos, pero ya no puede planificar, y eso hace que las mujeres que están a cargo de cuidados no puedan prever esa jornada, y así complica la organización de toda la rutina familiar», comentó.
«Además en la práctica va a extender la jornada laboral, hecho que para muchas mujeres quizá no sea posible extenderla, quizá no puedan aceptar esas condiciones laborales y a la larga si eso adquiere cierta frecuencia puede llegar a un desgaste que la lleve a renunciar. Y si la lleva a renunciar es peor porque se queda sin la indemnización», añadió.
Por otro lado, en cuanto a jubilaciones, esta nueva ley «elimina la posibilidad de moratorias para quienes no acumulen, digamos, el mínimo de aportes por año. Y la otra cuestión es que reduce, en la práctica, lo que va a parar al ANSES en concepto de aportes y contribuciones».
«La reducción de los aportes patronales se implementó con esta nueva ley para poder financiar el Fondo de Asistencia Laboral, que es el que va ahora a financiar los despidos del sector privado. El sector privado hasta ahora tenía que financiar las indemnizaciones de su propio bolsillo, tenían que generar una especie de ahorro cuando querían despedir a algún empleado o empleada», explicó Viego.
«Ahora lo van a poder financiar haciendo un aporte a un fondo que es el Fondo de Asistencia Laboral, pero para no incrementar las contribuciones patronales lo que hicieron es, ese fondo y esos aportes que van a hacer las empresas se los descuentan de las contribuciones que hacen a las jubilaciones. O sea que en la práctica va a haber menos dinero para pagar jubilaciones», añadió.
Y destacó: «Esto afecta particularmente a las mujeres porque cuando hay que despedir un trabajador, cuando las empresas toman la decisión de reducir la planta de personal, empiezan por los trabajadores informales. Porque el trabajador informal, al estar sin registrar, para poder cobrar una indemnización tiene que ir a la justicia. Y entonces eso es un desincentivo. Entonces es el colectivo más vulnerable y por lo tanto las mujeres son más vulnerables».
«La otra cuestión es el fraccionamiento de las vacaciones. Las vacaciones, con la vigencia de la ley anterior, debían otorgarse medianamente sincronizadas con el ciclo escolar. Para permitir, por ejemplo, no solamente el cuidado de niños, niñas que no están yendo a la escuela por periodo vacacional, sino también para poder pasar un momento en familia», indicó.
«Ahora las vacaciones van a poder ser fraccionadas sin la obligatoriedad de que los días sean corridos y no va a haber necesariamente una sincronicidad estival con el resto de los recesos. Entonces rompe un poco el poder de control por parte de mujeres de estos tiempos de cuidado», destacó la economista.
Por último, sostuvo que las «trabajadoras que estaban en una situación de licencia por embarazo, ahora pueden verse despedidas y encima cobrando un monto sustancialmente menor de indemnización». «Los cálculos dicen que se reduce el monto de las indemnizaciones, hasta el 60%. O sea, no solamente que se va a financiar del mismo dinero que sale ahora de las contribuciones habituales, sino que encima va a ser menor para los trabajadores y trabajadoras», explicó.
Para finalizar , Viego comentó que «la ley también abrogó, significa que elimina por completo, la ley de cupo trans. Es decir que las disidencias van a estar todavía en una situación mucho más vulnerable a despidos. Ya veníamos de un piso de discriminación severa y esta ley lo que hace es asentar y consolidarlo. O sea que abarca mucho más que a las mujeres cis».



