El titular de la Agencia de Salud, Desarrollo Social, Ambiente y Hábitat del Municipio, Diego Palomo, habló esta tarde con el programa Total Normalidad a pocos días de cumplirse un año de la peor inundación que sufrió Bahía Blanca en su historia.
«Ante la pregunta de qué me acuerdo o cómo lo viví, bueno, en primer lugar esas primeras horas donde el intendente nos avisa, nos anticipa que estaba pronosticada una lluvia importante, no de la magnitud que fue, pero sí estábamos preparados para una lluvia importante. Creo que el aprendizaje que tuvo Federico con la primera emergencia del temporal le dio la lucidez como para leer y anticipar la gravedad de lo que venía, sin saberlo, por supuesto, pero cumpliendo con el primer requisito que requiere la gestión de riesgos, que es anticiparse», consideró el funcionario.
«Uno cuando gestiona riesgos en una ciudad no tiene que pensar en lo que habitualmente pasa, sino en lo que podría pasar. Y en ese esquema el intendente creo que, como digo yo, algo lo iluminó y tuvo la inteligencia de alertar al Ejército el día anterior, de suspender las clases. Yo creo que eso fue muy protector, esas cosas que son preventivas no se valoran en la envergadura que tienen. Haber tenido esa actitud nos permitió sentirnos con fuerza, con conducción como para afrontar lo que venía», destacó el también médico de familia.
«Lo segundo que me acuerdo es el llamado del intendente, él no durmió, estuvo toda la noche en el centro de monitoreo —recordó Palomo—. A las tres de la mañana nos convocó a los que todavía no habíamos sido convocados y ya me costó llegar en mi auto, me impresionó muchísimo. Y bueno, la impotencia de ir viendo cómo esa lluvia no cesaba, cómo crecía el arroyo, cómo se iba desbordando. Bueno, finalmente el momento crítico donde el intendente tiene que decidir el tema de cortar la luz y de priorizar la vida y quedarnos sin capacidad de ver la ciudad».
«La experiencia que me queda es de una situación de muchísima angustia por todo lo que estaba pasando, inicialmente de mucha impotencia porque era difícil responder, llegar, pero también de una respuesta muy organizada, ordenada», contó.
«Tuvimos una situación extraordinaria, pero cuando uno lo mira en perspectiva y piensa y mira los informes de lo que se hizo en la inundación, la verdad que eso fue una respuesta. No es patrimonio de nadie, es un patrimonio que es colectivo, porque fue del Estado municipal, de las organizaciones de la sociedad civil, de las organizaciones empresariales, hubo una respuesta ciudadana que es ejemplo», agregó Palomo.
Y destacó que «la ciudad está ordenada, pudo recuperar cierta dinámica, con muchísimo pasivo social, urbano, ambiental, hay un pasivo enorme, pero logramos, poder sobrellevar la situación emergente, poder liderar con la gente que la pasó muy mal una respuesta para que pueda afrontar esa situación de no tener casa, no tener comida, y después pudimos recuperar una lógica de vida cotidiana centrada en nuestros proyectos de vida, los proyectos familiares y los proyectos laborales».
«Hubo un gobierno municipal que se puso al frente de la situación, tomó las decisiones que tenía que tomar y estuvo. Todos estuvimos en la respuesta a la emergencia, todos estuvimos en algún centro de evacuados, en algún barrio, en algún punto de encuentro, en algún punto caliente, y estar presente creo que te da cierta legitimidad para conducir la emergencia, y me parece que le pasó eso al intendente, se ganó una legitimidad para conducirla, su voz era la ordenadora y se la respetaba en el comité de emergencia, y eso permitió que ante una emergencia se ordene la respuesta. ¿Se hicieron cosas mal? Seguro, pero lo importante de la emergencia es responder», dijo el funcionario.
Y agregó: «Tenemos que destacar que estamos en pie, renaciendo, reconstruyendo cuestiones que la inundación destrozó. Es extraordinario que Bahía Blanca esté en movimiento, activa. Hay que estar orgullosos de lo que hicimos y que no es patrimonio de nadie, sino que es un bien colectivo de lo que nos podemos apropiar como bahienses».
Finalmente, consultado por la salud mental, Palomo dijo que es un tema que «preocupa muchísimo». «Mi hija tiene 10 años, vivió la pandemia, vivió el temporal de viento, vivió la inundación, entonces estos chicos y chicas que les tocó vivir todo eso, tienen una configuración de su subjetividad, de su vida de la ciudad, de su vida con el clima, con el viento, con la lluvia, que es muy problemática. Creo que es una dimensión muy importante para trabajar, sobre todo en las infancias, hay que poner mucho acento ahí y eso tratamos de hacer», comentó.
«Estamos viviendo un momento, una época, tanto las exigencias que tiene la sociedad para con las personas, esto del trabajo eterno, del celular, de una realidad económica y social muy difícil de vivir el día a día, que hace que también haya mucho sufrimiento mental, haya mucho consumo de medicamentos buscando la posibilidad de paliar ese sufrimiento, y la población va buscando ahí lo que puede para poder sobreponerse. Creo que el tema de la salud mental es uno de los más prioritarios», remarcó Palomo.
«Lo primero que hay que hacer es lo que planteamos desde el Municipio, hay que hablar, hay que empezar a hablar. Por eso te decía que me parece re sanador que los distintos medios de comunicación pongan en palabra lo que nos pasó en la inundación. Ahora se presentó un tango que compuso Manu Angelini con otro grupo de artistas que se llama Inundación. Me parece que está muy bien, hay que ponerle música, hay que ponerle arte. Con el temporal se había hecho un libro. Creo que el primer camino es la invitación que nos hace el intendente con el tema de la salud mental, que es hablar. Y si no hay con quién hablar, acercarse a un centro de salud, pedir ayuda, escribir por las redes. El mejor camino para enfrentar la dificultad que hoy presenta vivir en sociedad y en esta sociedad es pedir ayuda», cerró el funcionario.



