Un grupo de sindicatos locales tomó la decisión de llevar adelante un paro con movilización para este miércoles, día en el que el Congreso nacional comenzará a tratar el proyecto de reforma laboral. En ese contexto, el resto de los gremios nucleados en la CGT local se movilizarán a las 15 hs. desde Plaza Rivadavia al Teatro Municipal.
Diego Marquez, secretario adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de Bahía Blanca, expresó que «cada punto de la ley de reforma laboral va en contra de la clase trabajadora, está hecho por los patrones, y afectará la vida cotidiana de quienes trabajan. En nuestro caso como aceiteros estamos en lucha por el Salario Mínimo, Vital y Móvil, para cumplir con el artículo 14 bis de la Constitución. Entro los puntos que más nos preocupan, la limitación al derecho a huelga es uno de los principales. Si bien no entraríamos en la categoría de trabajadores esenciales, no se nos permitirá que la huelga paralice el trabajo en las plantas que deben seguir en marcha al 50% si esto se aprueba. No vemos cómo se justifica que seamos trabajadores con esta característica, cuando la mayor parte de nuestra producción se destina a la exportación».
«Todo lo que tenemos es en base a lucha sindical, aunque insistan en mirar al sindicalismo como si fuese un demonio. Lo que hacemos es promover la organización y participación de los trabajadores en la defensa de sus derechos » Diego Marquez.
Haciendo un repaso por la región, el dirigente planteó que «contamos con asesores de otros países que hoy están sufriendo las consecuencias de estas reformas sin poder organizarse ni poder hacer huelga. La última se dio en Perú hace unos 10 años, y el modus operandi siempre es el mismo: Desarman el aparato sindical para que los trabajadores no puedan organizarse. Por ello es indispensable tener un plan de lucha organizado como pasó en Bolivia, porque hoy te cambien la ley y mañana la Constitución. Son muchos los países donde ha pasado esto en Latinoamérica; en Ecuador también tuvimos un pantallazo de esto, donde muchos compañeros vienen a nuestros congresos y su formación nos sirve para saber cómo nos pueden afectar las reformas».
Por último, Marquez aseguró que «son muchas cuestiones las que nos hacen ruido. Es una ley que venden como inclusión para los que están por fuera del sistema, pero en realidad va en contra de los informales, profundizando la desigualdad entre trabajadores. Por otro lado, no entendemos la necesidad de fraccionar las vacaciones, aunque después que cada uno decida hacerlo es una cuestión entre privados. Además, el banco de horas es un sistema que le saca certeza al trabajador, que no va a saber cuándo le van a pagar las horas o cuándo se va a poder tomar un franco. Es una ley que genera situaciones muy graves, y por eso vamos a huelga. Entendemos que las medidas deben ser por tiempo indeterminado hasta que frenemos con esto, y queremos que los compañeros nos apoyen masivamente».
