Continúa el proceso de cierre de los distintos ramales de los trenes de pasajeros en nuestro país: hace ya más de dos años que Bahía Blanca no tiene conectividad ferroviaria más allá del transporte de carga, a lo que se suma el cierre del ramal Tucumán-Córdoba-Rosario, suspendido hace tres meses y sin perspectiva de ser recuperado. En ese sentido, desde la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles y Puertos Argentinos (APDFA) elevaron un pedido formal para la reanudación de ambos servicios.
Adrián Silva, secretario general APDFA a nivel nacional, expresó que «la nota la redactamos luego de que se tomó la decisión de suspender los servicios ferroviarios de pasajeros de Tucumán y Córdoba, y limitar solo a Rosario, siendo una decisión más en la serie de suspensiones a los servicios de larga distancia. El de Bahía Blanca hace por lo menos hace tres años que está suspendido, y ya notamos un modus operandi que se repite: el servicio en Bahía se suspendió después de un descarrilamiento, luego del cual se dijo que las vías no eran seguras. Exactamente lo mismo pasó con Tucumán a los pocos kilómetros de salir, descarriló y dijeron que no era seguro. El tema del descarrilamiento se toma como excusa para cancelar el servicio, cuando el fondo de la cuestión es más profundo».
APDFA solicitó la reanudación del servicio de trenes de larga distancia.
Expresó la necesidad de restablecer estos servicios, fundamentales para el trabajo ferroviario, la conectividad del país y el desarrollo de las economías.@ApdfaAdrian @ApdfaListaGris @TrenesArg @JApdfa pic.twitter.com/dnBPtxXATL
— A.P.D.F.A. (@apdfanacional) January 12, 2026
«Nos comunicamos con las autoridades de las empresas ferroviarias que sostienen el servicio, y les dijimos que si el servicio es rentable, nosotros tenemos muchas propuestas para mejorarlo» Adrián Silva.
En ese marco, el sindicalista aseguró que «lamentablemente toda esta situación arrancó en los ’90 con la concesión de los servicios ferroviarios. Desde allí, la situación no solo no se ha revertido, sino que los privados mantienen la exclusividad de la vía, con contratos que les permiten bajar la calidad de las vías para trasladarse a bajas velocidades, que es lo que le interesa al tren de carga. Los trenes de carga siguen circulando por las mismas vías que dicen que son peligrosas para trasladar personas. Incluso los trenes de carga tienen más de tres toneladas por encima de los trenes de pasajeros, y siguen circulando sin cuestionamientos por su seguridad, es extraño. Entendemos que la velocidad no puede ser tan alta porque el mantenimiento no está hecho, pero con un límite de velocidad los trenes de pasajeros podrían circular, pero a las empresas concesionarias de cargas no les interesa. Quieren la exclusividad de las vías para sus productos, sin impedimentos ni necesidad de coordinar con el servicio de pasajeros».
Por último, Silva resaltó que «desgraciadamente, y sin compartir la política del Gobierno nacional agitando las privatizaciones ferroviarias, este problema no surge en este Gobierno libertario. Ningún gobierno anterior le quitó la infraestructura de vía a las concesionarias, y la pérdida del servicio en Bahía Blanca se dio bajo el Gobierno anterior. Es un tema de fondo; si queremos que haya trenes de pasajeros circulando en el país, necesitamos una gestión con la voluntad política para restaurar el servicio. Tenemos trenes circulando a velocidades del año 1800. La infraestructura debería estar en manos del Estado nacional como sucede en todos lados en el mundo, sin prohibir la existencia de operadores privados. El Estado debe preparar la infraestructura para que convivan trenes de carga y de pasajeros sin problema».
