Continúan las repercusiones del veto presidencial a la Ley de Emergencia para los municipios de Bahía Blanca y Coronel Rosales. La misma planteaba la creación de un fondo especial de $200.000 millones para hacer frente a los daños ocasionados por la inundación del pasado 7 de marzo. Como justificación, el Gobierno nacional planteó que los fondos ya llegaron a la ciudad a través del subsidio SUR, sumado a la respuesta inmediata a través de las fuerzas armadas en la ciudad.
Carlos Alonso, jefe del bloque de concejales de La Libertad Avanza, explicó que «mi rechazo al veto presidencial tomó un alcance nacional en diferentes medios, porque pareciera que a la ciudad por el cual uno fue electo es algo sorpresivo. Recibí amenazas de todo tipo, y entiendo el juego de las redes pero hice las capturas de pantallas y tomaré las medidas preventivas correspondientes porque estos muchachos pueden pasar a otra instancia. Estamos hablando de trolls de redes sociales que frente a frente no te tratan de esa manera. Estos personajes no defendieron a Bahía Blanca, y trabajan para representantes que se juntaron con Milei cuando vino a Bahía Blanca y le pasaron información errónea sobre los bahienses».
«Sebastián Pareja, el presidente del Partido en la Provincia, estuvo en Bahía Blanca con aquellos que hoy quieren ser candidatos por parte del aparato de Liberman y Moirano, ¿Qué noticias le llevaron a Milei? ¿O vinieron a comer y hablar de candidaturas en medio de la inundación?» Carlos Alonso.
A su vez, agregó que «hay una obsecuencia sin parangón, ¿Cómo pretendés ser candidato de Bahía Blanca o de la Sexta Sección y no decís que la ciudad hoy es un socavón? Soy un personaje raro en este contexto porque ni siquiera el oficialismo local ha salido a marcar su rechazo al veto como hice yo, porque la medida que se tomó es errónea, porque no solo es que no se recibió el dinero prometido, sino que necesita aún más. Nuestra ciudad necesita que la política se ponga los pantalones y se unan el Municipio, la Provincia y la Nación se unan y dejen a Bahía Blanca, por lo menos, como estaba antes de la inundación».
En cuanto a su postura frente al veto propiamente dicha, Alonso marcó que «no se si cuestiono la medida desde lo técnico, pero sí desde lo humano. Pensar en la no intervención del Estado y esto son dos cosas diferentes; la obra pública ha sido históricamente malversada y se ha prestado a que algunos personajes se conviertan en millonarios. Al margen de eso, esto es humanitario: lo que los bahienses hemos sufrido el 7 de marzo es una catástrofe natural que amerita que todo el arco político se ponga las pilas y dejen a Bahía Blanca reconstruida lo más rápido posible. Si vuelve a llover con una gran magnitud, ¿Qué puede pasar con las viviendas cercanas al Canal Maldonado? Estos personajes no piensan en las familias que pueden caer cerca de los socavones, o la gente que puede morir por las fallas estructurales que quedaron en la ciudad».